logo_aresprensa_notas
"ROJO" EN SAN SEBASTIÁN

Cine  //  Publicado el 03 de octubre de 2018 //  21.15 noras, en Bogotá D.C.

Brillante Mendoza Gana otro Premio

ROJO” EN SAN SEBASTIÁN 

El sábado anterior se cerró el festival de cine de San Sebastián en el país vasco español, uno de los dos encuentros internacionales del séptimo arte que, desde la península ibérica, tienen las posiciones más relevantes de reconocimiento en el plano internacional. El principal galardón del certamen, la llamada Concha de oro, fue para la película “Entre dos aguas”, del local Isaki Lacuesta. Pero la argentina “Rojo” se fue con los premios al mejor director y también el de mejor actor y el de mejor fotografía, este último para Pedro Sotero. Es el de San Sebastián uno de los últimos encuentros de linaje que preceden a la carrera de convergencias por el Oscar, que llegará en el primer trimestre del año que viene. Una secuencia que se repetirá también en el tramo final de este aún vigente 2018.   

El encuentro vasco, que duró nueve días, tuvo las particularidades que hacen de este tipo de eventos sobresalir en la disputa por los primeros planos de los medios de comunicación y las adventicias redes. En este, el cine fue de nuevo una campana para plantear los dilemas vigentes en las sociedades de donde surgen los temas planteados en los relatos fílmicos. Uno de ellos fue la crítica realizada por el director argentino Benjamín Naishtatal, el premiado, al panorama del futuro inmediato del cine de ese país, por las vigentes políticas de la casa Rosada hacia la cultura, dadas las restricciones presupuestarias derivadas de la profunda crisis económica y social que atraviesa la Argentina. Fue esta la edición 66 del prestigioso encuentro hispano de la industria fílmica, en la que Alexander Payne fue presidente del jurado y en la que la producción vietnamita “The Third wifeobtuvo el premio de la sección Otra Mirada. 

En síntesis, ha sido un festival cruzado por la denuncia política y tanto la producción sudamericana como la ganadora, además de la filipina del recurrente Brillante Mendoza, dieron cuenta de ello. Mendoza es un cineasta bien conocido en América Latina a través de sus festivales de cine. Ha participado del Ficci de Cartagena de Indias, en el que hace dos años se presentó con una tardía proyección, aunque oportuna, de su famosa producción, “Masajista”. Tardía como su aparición entre los grandes directores del mundo, pues llegó a esta galaxia con su primer largo metraje a los 45 años, hace ya una década larga. Incluso en el ya lejano 2008, su nombre apareció en el rubro Nuevos autores, con “Serbis”, en el Festival de cine de Mar del Plata. Este año, en San Sebastián, el cineasta filipino se llevó el Premio especial del jurado por “Alpha, the right to kill. 

Es esa la crónica social de lo que ocurre en su país, Filipinas, durante la presidencia en curso de Rodrigo Duterte y la represión a toda bandera y sin medir consecuencias, del consumo y tráfico de drogas. La acción represora del mandatario filipino en dos años de administración, deja un saldo que se aproxima ya a los 10 mil muertos y en esa suma debe señalarse que no solo es el rédito siniestro de la acción policial y militar, sino además de los escuadrones privados de la muerte y todo tipo de otras formas de represión, bajo impunidad integral. Así lo prometió Duterte durante su campaña a la presidencia, en la cual aseguró que trasladaría lo hecho en el sur del país, en la lejana isla de Mindanao, donde como alcalde hizo lo mismo que ahora realiza en el resto del archipiélago. El trabajo fílmico premiado en el festival de San Sebastián (Donostia, en lengua Euzkera- está en la misma línea de toda la saga realizada por Mendoza. El director filipino ganó aquí con una suerte de reedición de la serie similar, “Amo”, que produjo para Netflix. 

Esto es solo un detalle para alguien que en 2009 recibió el premio al mejor director en Cannes, por “Kinatay” y que ya había anunciado la talla al ganar el Leopardo de Oro, en Locarno, con la historia del masajista. Eso fue en 2008. Los escenarios marginales y de exclusión en la compleja sociedad filipina son el tema continuado de los trabajos de gran lustre y metraje de Mendoza. La homosexualidad, la exclusión social de las grande masas de pobres del país asiático que hoy habla inglés pero que habló español durante tres siglos -además de comunicarse con una miríada de lenguas locales- son la materia prima de los argumentos en imagen del cineasta oriental. Ahora volvió y ganó en España con una trama de impacto supremo y actualidad, mientras se anuncia una nueva presentación a la cercana edición 59 del Ficci de Cartagena -marzo 6 al 11 de 2019- con “Trap”, que refleja la tragedia climática de Taclobán, en 2013, y la secuela de dramas humanos que dejó. 

El español Lacuesta ganó en esta ocasión su segundo lauro mayor en el festival vasco. Ya lo había logrado hace 7 años con “Los Pasos dobles”, momento que había estado precedido por su gran éxito de taquilla de 2006: “La Leyenda del tiempo”. Los protagonistas de aquel suceso, de hace 12 años largos, son los mismos que ahora volvieron sobre sus propios pasos exitosos, sobre “las aguas”: Isa Campos -la guionista- e Israel Gómez y José Monje, “Cheíto, quienes describen en la trama la marginalidad sempiterna del pueblo rom, que se mantiene en la actualidad aunque la pretensión social y política de inclusión formal se mantenga como exclusión concreta. Bajo ese marco esta película ganadora es una suerte de continuidad de la realizada hace más de una década. Así, el director ahora de nuevo premiado se suma a los otros cinco laureados de San Sebastián, en repetición. Ellos fueron, el mexicano Arturo Ripstein, el estadounidense Francis Ford Coppola, los españoles Imanol Uribe y Manuel Gutiérrez Aragón, además del iranio Bahman Ghobadi. 

La mejor actriz, triunfadora en esa lista de ganadores masculinos, fue la noruega Pia Tjielta, quien sacó la cara -muy bella por cierto- con su película “Blind spot”, dirigida por la también actriz y novel directora Tuva Novotny, quien estrenó orden de cámaras con esta película. El premio al mejor guión fue compartido por Paul Laverty -”Yuly”, en representación de Escocia- y Louis Garrel asociado con Jean-Claude Carrière, por A faithful man, que se exhibió en representación de Francia. El conocido Darío Grandinetti fue galardonado como el mejor actor por “Rojo”, esa misma película que arrebató la Concha de plata a la mejor dirección -otorgada a Naishtat- y el premio especial del jurado a la más destacada fotografía. El libro de esta película argentina se ubica en el tiempo previo al último gobierno militar, hace algo más de 40 años, y toca el delicado tema del apoyo civil al ascenso de los militares vía golpe de Estado. No fueron los únicos argentinos en alzar premios. Allí también estuvo María Alché, quien fue reconocida con el premio Horizontes por “Familia Sumergida”, considerado “el mejor largometraje latinoamericano inédito en España” (aresprensa).    

---------- 

VÍNCULOS DIRECTOSPAPELONES DEL OSCAR // VARGAS LLOSA EN MANILA  
Actualizado: domingo 07 octubre 2018 08:20
Related Articles: LO QUE DEJÓ SAN SEBASTIÁN
cine san sebastián

Visitas acumuladas para esta nota: 156

¡SÍGANOS Y COMENTE!